Este

Oeste

Slider[Style1]

Demas6

Style2

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]

Style4

Style5[ImagesOnly]

Style6

El trade Celtics-Grizzlies añade un tercer invitado: Oklahoma


Va tomando forma el último movimiento de Danny Ainge. Sabido era el deseo del General Manager de los Celtics de librarse del contrato de Courtney Lee, que vinculaba al escolta a los C's durante esta y dos temporadas más, a cambio de algo más de 5 millones cada una. Lee fue una apuesta personal de Doc Rivers, pero vista la marcha del técnico y el escaso rendimiento de Lee, Ainge le abrió la puerta de salida.

Ya con socio para el trade (Memphis), Marc Stein (ESPN) avanzó el acuerdo: Courtney Lee y sus 16 millones de contrato ponen rumbo a Memphis, a cambio del combo-guard Jerryd Bayless, quien cobra 3 millones y será agente libre el próximo verano. 

Bayless no está jugando bien, y lanzando con porcentajes muy bajos. En Boston ya hay muchos guards, así que prácticamente lo único que cambia es el salario ahorrado. No se espera un cambio radical en la rotación.

Sin embargo, y a última hora, Oklahoma se ha interesado por este trade y va a tomar parte, enviando al alero Ryan Gomes a Boston, donde será previsiblemente cortado. Pretenden con esto ganar un poco más de margen salarial (en torno a 1M de dólares) para 'huir' del luxury tax.

Probablemente, para terminar de cerrar este acuerdo, Oklahoma y/o Memphis reciba(n) algún draft pick de segunda ronda. Por parte de los Thunder, se espera que con este traspaso se haga espacio para firmar a Manny Harris (LA Defenders) de la D-League.

Gracias, capitán

Ayer llegó el día: Paul Pierce, junto a Kevin Garnett y Jason Terry, era presentado como nuevo jugador de los Brooklyn Nets. Atrás quedan 15 años defendiendo la camiseta de los Celtics, 15 fantásticos años cuyo legado es inmenso.  La cara de Pierce parecía triste, y en el fondo lo estaba. Creo que el propio Pierce nunca se había planteado dejar Boston, pretendía retirarse de verde. Pero, dadas las circunstancias, y aunque nos pese a muchos, creo que Boston ha tomado la mejor decisión posible.



Me iré al principio de estos 15 años, pues muchos os sorprenderéis sabiendo que Paul Pierce era un gran aficionado a Los Angeles Lakers. Pierce era de Inglewood, California, donde jugaban aquellos Lakers de Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar. Y como todo aficionado a los Lakers, no creo que al propio Paul Pierce le cayeran muy bien los Celtics.
Llegado el día del Draft, tuvo que esperar hasta el puesto 10 para oír su nombre. Quedaba ligado a los Boston Celtics. ¿Quién se lo iba a decir?



Pues 15 años más tarde, ese chico que lloraba en el Draft, en parte por caer más bajo de lo que esperaba, pero quizá también porque creyó caer en el equipo equivocado, deja los Celtics visiblemente contrariado y triste. Los años fueron pasando, y Pierce se iba empapando de la historia, de la filosofía céltica, empezaba a sentir el verde como suyo. Atrás quedaban sus noches en el Forum de Inglewood. Él ya era un Celtic. Lo ha seguido siendo hasta hoy, y lo seguirá siendo siempre. Boston le ha calado, pero Pierce nos ha calado más a nosotros.


Desde aquel 1998, desde el primer día, se ha ganado a la afición. Ya sea con actuaciones en la pista, o fuera de ella. Siempre lo ha dado todo, hasta el último gramo por defender esta camiseta, como en el año 2000, cuando recibió varias puñaladas, de las que tardó 10 días en recuperarse, ese es quizá el mejor ejemplo. Anteayer, por iniciativa propia, lanzó el HT #ThankYouBoston en Twitter, agradeciendo a todos los célticos el apoyo de estos últimos 15 años. Por cosas como esta, y por todo lo desmotrado durante estos años, creo que Pierce se ha metido a toda la Celtic Nation en el bolsillo. Todo lo que no sea ver su #34, con el que tanta gloria nos dio, colgado del techo del Garden, será una decepción.



La sombra de Paul Pierce es alargada, pues en sus 1102 partidos logró: 24021 puntos, segundo en la clasificación histórica, sólo tras Havlicek, 6651 rebotes, séptimo, 4306 asistencias, cuarto histórico, que no está nada mal para un alero. Líder en robos, en triples, en tiros libres...en definitiva, muchísimas estadísticas. Un anillo con MVP de las Finales, además de disputar otras Finales, mejor quinteto de rookies en su debut, 10 All-Stars, 1 vez en el segundo quinteto, otras 3 en el tercero, 1 concurso de triples...y muchos partidos ganados, gracias a su clutch, a ese sexto sentido para aparecer cuando es necesario y desequilibrar un partido.



Seguramente, muchos ya me conocéis. Sabréis que soy Celtic, sabréis que Paul Pierce es más que un ídolo para mí. Soy un gran aficionado al baloncesto, a la NBA, a los Celtics, y toda mi afición a la NBA probablemente no hubiese existidos si no hubiese estado Paul Pierce ahí.
La NBA la conozco, por decirlo de algún modo, desde 2007. Pero no fue hasta 2010 cuando empecé a seguirla más activamente, viendo resúmenes y boxscores y en 2012, cuando descubrí definitivamente que merece la pena quitarse unas horas de sueño por ver la NBA.

Siempre recordaré mi primer partido en directo. Ya llevaba siguiendo la liga un par de años, estaba bastante informado y puesto al día. Boston y Atlanta. Eran Play-Offs 2012, y Boston visitaba Atlanta sin Rondo ni Ray Allen, con la necesidad de ganar. Apareció él, Paul Pierce, anotando 34 puntos y cogiendo 15 rebotes para llevar en volandas a los Celtics. Ese partido me marcó aún más, pues Pierce ya era uno de mis jugadores favoritos, pero en aquellos Play-Offs me convertí definitivamente en un declarado defensor de The Truth. He disfrutado muchísimo en esta triste temporada con él, con sus canastas, con sus tiros clutch, con su liderazgo, llegando a reconvertirse en un buen director de juego. De lo único que me arrepiento es de haber llegado tan tarde, pero me alegro de haber disfrutado de este Pierce, mermado, y en el ocaso de su carrera, sigue siendo The Truth. Y tengo la corazonada de que esto no ha acabado aquí, pues Pierce es el primero que desea retirarse como Celtic. Y me da la sensación de que no va a parar hasta que no lo consiga. Te seguiremos esperando con los brazos abiertos. Gracias y suerte, capitán.



Por Nacho Anaya Coll (@TheTruthNA)

Brad Stevens, ready for the NBA

Su objetivo ya no es entrar en el Madness, o llegar al sweet sixteen, ahora tiene que llevar al éxito al equipo con mas historia de la NBA, los Boston Celtics, hablamos de Brad Stevens, hasta el miércoles era el Head Coach de los Butler Bulldogs de la NCAA, ahora quizás el tío con mas presión de toda la NBA. Tiene al mejor base de la liga a su disposición, pero.. ¿Que pasa con el resto? En dos años su "Big Three" ha abandonado Massachusets en busca de un anillo, Paul Pierce y Kevin Garnett defenderán ahora los colores de los Nets, y Ray Allen es flamante campeón de la NBA con Miami Heat, el panorama no pinta bien para los Celtics aún teniendo a este genio del baloncesto universitario en el banquillo.

Pero los que sabemos algo de NCAA sabemos que este jóven entrenador ( tan solo 36 años ) nacido en Indiana no se caracteriza ni por el uso de bases organizadores y facilitadores como Rajon Rondo ( que se supone que tiene que ser el pilar de este equipo a partir de ahora ) ni de grandes referencias interiores, cosa que en Boston no se si va a gustar mucho ya que es una ciudad acostumbrada a ver jugar a los mejores jugadores interiores de la liga durante años ( Bill Rusell, Parish, McHale, Larry Bird cuando ocupaba el puesto de "power-forward" o más actualmente Kevin Garnett). ¿Que pensará la ciudad de Boston cuando vean que el estilo de Stevens se centra en los jugadores exteriores y usa a los interiores para hacer hueco a las penetraciones de los exteriores? ¿No echaran de menos el dominio de la pintura que han exhibido durante toda su historia? Esperemos que sean tolerantes si el equipo del trébol no empieza la temporada muy bien, necesitan dejar tiempo a Brad Stevens para poner en marcha su playbook, que según mi amigo Carlos Coello ( @CoeOnHoops) es muy extenso y necesita de grandes tiradores para salir adelante, veremos si la franquicia de Boston prepara a Stevens un equipo como a el le gustan, por que nadie duda de que es un gran entrenador, ya que consiguió llevar a los Bulldogs a dos Final Fours seguidas sin tener un equipo dentro del top 100 esos años, desde aquí le deseo toda la suerte del mundo.

Brad Stevens | Foto: Gamedayr

Recordando a....los Celtics del 2008

Se vienen días muy duros para toda la parroquia céltica. Tras el fracaso de la última temporada, Danny Ainge ha decidido acabar con la era del Big Three, que tan felices ha hecho a los célticos durante estos casi 6 años, y comenzar un nuevo proyecto de reconstrucción. Decisión que, para mí, es correcta, pero complicada de digerir para muchos célticos.

Viendo como acaba esta era dorada, que ha dado un anillo, unas Finales de la NBA, y otras Finales de Conferencia a los Celtics, creo que es buen momento para viajar en el tiempo, de vuelta a 2007...y recordar como empezó todo con aquella gloriosa temporada 2007/08.

Mayo de 2007. Boston acaba la temporada con un pobre registro de 24-58, y el Draft no sonríe y cae el quinto puesto, lo que elimina toda opción de seleccionar a Greg Oden o Kevin Durant. El 28 de Junio, durante la noche del Draft, Boston selecciona con ese pick #5 a Jeff Green...pero no estaría mucho en Boston. Minutos más tarde, él, Delonte West y Wally Szczerbiak marchaban rumbo a Seattle. A cambio, llegaba el hasta entonces 7 veces All-Star Ray Allen, y Glen Davis, el pick 35.



Pero lo bueno estaba por llegar. El 31 de Julio, se producía el mayor traspaso de la historia por un sólo jugador: Kevin Garnett. Por KG, los Celtics se deshicieron de gran parte de ese equipo que tan pésimos resultados había dado: Al Jefferson, Theo Ratliff, Ryan Gomes, Sebastian Telfair y Gerald Green.



Con ese trade, los Celtics tenían un quinteto competitivo, con el joven Rajon Rondo, que apuntaba maneras ya por entonces, dirigiendo la nave. Tres All-Stars como Ray Allen, Paul Pierce y Kevin Garnett, y el defensivo Kendrick Perkins jugando de pívot. Pero faltaban jugadores de banquillo, y Ainge se ocupó de conseguir a los mejores. Veteranos de élite como PJ Brown o Sam Cassell, que llegaría más tarde, en Marzo, harían olvidar la negativa de Reggie Miller, a quien Danny Ainge había intentado convencer. Jugadores que a la postre serían muy importantes en los momentos clave, como James Posey o Eddie House, unidos a los que ya estaban: Leon Powe, Tony Allen. Boston tenía grandes jugadores, pero...¿tenían un equipo?

Ahí es donde entra el trabajo de Doc Rivers, del que se habla mucho menos de lo que se debería. Doc logró juntar a esos jugadores y formar un gran bloque, un conjunto, casi una hermandad. Todos eran útiles, todos eran necesarios. Pierce, Garnett y Allen estaban acostumbrados a ser el alma de sus equipos, pero en Boston podrían reducir sus competencias, es la ventaja de tener dos All-Stars y a todo un equipo detrás, y descansar, algo que empezaba a ser necesario dada su edad.



Con todo esto, con mucha ilusión, y algunos aún asombrados por los movimientos de Ainge, arrancaba la temporada y parecía que sí, que Boston volvía la élite y por la puerta grande. Un inicio de liga apabullante, logrando 29 victorias en 32 partidos, y las nuevas estrellas acopladas desde el primer momento. Garnett anotó 22 puntos y capturó 20 rebotes en el primer partido, Ray Allen consiguió 33 puntos en el segundo. Los Celtics avanzaban como una apisonadora, y así siguieron durante el resto de temporada regular, acabando con un registro de 66-16, el segundo mejor de la historia, a sólo una victoria del 67-15 del 86. Aquel año, 1986, había llegado el último anillo de los Celtics. ¿Lograría el nuevo Big Three poner fin a la sequía?

Llegados los Play-Offs, Boston mostró ciertas dudas. El primer rival era Atlanta, y en los partidos de casa se ganaba de forma holgada, en todos por 19 o más puntos. Sin embargo, los Celtics fueron incapaces de ganar en Atlanta, lo que forzó un Game 7, el primero de esta generación. Boston calló todas las críticas ganando por 34 puntos, y pasando una ronda de Play-Offs tras 5 años. Kevin Garnett fue el mejor jugador de esta serie.



Algo similar pasó en semifinales de Conferencia, ante Cleveland. Boston ganó de forma holgada los dos primeros partidos, "secando" a LeBron James, pero esa defensa asfixiante parecía cesar al salir de Massachussets, dando la opción a Cleveland de forzar un nuevo Game 7. Ahí apareció un soberbio Paul Pierce, anotando 41 puntos, y LeBron James no pudo hacerlo todo sólo. Anotó 45 puntos, pero Boston ganó y pasó a las Finales de Conferencia.



Boston generaba dudas. Un equipo que optaba a ganar la NBA mostraba dos caras: La de Boston y la de fuera. En casa, una apisonadora, 8 partidos, 8 victorias, pero fuera esa apisonadora desaparecía. 6 derrotas en 6 partidos. Hasta el momento, daba la sensación de que Boston se había salvado de equipos muy inferiores sólo gracias al factor cancha. ¿Les serviría contra los rivales más fuertes?
Pues ese planteamiento de asegurar victorias en casa y tomárselo con más calma fuera no funcionó ante Detroit, que ganó el Game 2 en Boston. Primer reto, obligados a ganar fuera para recuperar el factor cancha, y primera respuesta, en el Game 3. Boston volvería a asaltar Detroit en el Game 6 y a ganar 4-2. 21 años después, los Boston Celtics volverían a unas finales de la NBA. La final soñada, de vuelta a los 80. Boston Celtics vs  Los Angeles Lakers.



Bird, McHale y Parish llevaban mucho tiempo retirados, pero había otro Big Three en Boston, el formado por Pierce, Garnett y Allen. En los Lakers ya no estaba Magic Johnson, tampoco Kareem-Abdul Jabbar, pero sí Kobe Bryant, en busca de su cuarto anillo, acompañado por Pau Gasol, Derek Fisher o Lamar Odom entre otros.



Game 1: Boston ganaba de nuevo en unas Finales, por 98-88. Garnett fue el mejor, con 24 puntos y 13 rebotes, pero fue clave Paul Pierce. En el tercer cuarto se desplomó y fue retirado en silla de ruedas, parecía algo muy grave. Pero nada ni nadie puede con el corazón de The Truth, que volvió a pista minutos después y anotó dos triplazos para asegurar la victoria.

Game 2: Segunda victoria para Boston, por 109-102, sufriendo mucho más de lo previsto, ya que Boston ganaba de forma clara hasta que los Lakers apretaron y estuvieron cerca de remontar. Leon Powe fue el factor sorpresa, anotando 21 puntos en 15 minutos. La cosa pintaba bien para ir a Los Angeles.

Game 3: Los Lakers ganaban su primer partido por 87-81, una mala actuación del Big Three de Boston y los 36 puntos de Kobe Bryant les sirvieron a los de Phil Jackson para ponerse 2-1.

Game 4: Sin duda el mejor de las Finales. Boston dejó medio muertos a los Lakers tras remontar 24 puntos de desventaja y ganar por 91-97. Una fantástica segunda mitad en la que Eddie House, Posey, Pierce, Garnett y Allen aparecieron para dejar a Boston a un pasito del anillo.



Game 5: Los Lakers, heridos en su orgullo, al menos se aseguraron llegar vivos a Boston, logrando el 3-2, pese a los 38 puntos y 8 asistencias de Pierce.

Game 6: 17 de Junio. 22 años después, Boston volvía a ser una fiesta. Los Celtics ganaban su decimoséptimo anillo y lo hacían aniquilando a los Lakers, por 131-92. El capitán, Pierce se llevaba el MVP de las Finales



Así fue como unos Celtics destrozados pasaron en sólo 12 meses a ganar el anillo. Se viene un período de reconstrucción, volvemos a acordarnos de 2007. Pero también es un período de ilusión, y siempre con estos Celtics gloriosos en el recuerdo. Toca pasar un bache, pero estoy convencido de que, tarde o temprano, los Celtics volverán con fuerza. 








UNA EN LA RECÁMARA PARA LOS NETS

Como bien sabemos todos, ayer se cerró un trade que nadie esperaba, un trade entre Celtics y Nets que está dando mucho que hablar y que nos hace pensar en que los de Brooklyn tendrán uno de los equipos más fuertes de la liga la próxima temporada.

Desde que acabó la NBA, bastantes rumores (demasiados, diría yo) habían colocado a Paul Pierce, Kevin Garnett y Doc Rivers en distintos equipos, aunque el rumor que tenía más fuerza era el de que ellos 3 irían a Los Ángeles Clippers a cambio de Griffin y algunas rondas de futuros Drafts. Cuando empezó a pasar el tiempo, este rumor dejó de ser humo y se hizo una realidad, pero no fue un trade como lo pintaban, simplemente Doc Rivers acabó fichando por los Clippers para ser su Headcoach, sin jugadores de por medio.

Cuando ya era seguro que ni The Truth ni The Big Ticket no irían a los Clippers, una nueva ''tanda'' de rumores empezó a situar a estos dos cracks en distintos equipos. Los rumores que más fuerza tenían eran los que decían que Pierce se iría a Cleveland y Kevin Garnett volvería a los Timberwolves. Tal vez este último era creíble por aquello de que estuvo 10 años en Minnesotta, pero nada. Ninguno de estos trades se concretaron.

Mientras la prensa seguía dando algo de crédito a estos dos últimos rumores, saltó la sorpresa. Ayer por la mañana, los Brooklyn Nets anunciaron que habían llegado a un acuerdo con el equipo de la capital de Massachusetts. Con este acuerdo llegaban a Nueva York 3 jugadores: Jason Terry y las dos estrellas situadas por los rumores en bastantes equipos; ¡¡Kevin Garnett y Paul Pierce!! sorpresón. Pero claro, en Boston querían su recompensa, y recibieron a cambio a Wallace, Humphries, Joseph, Bogans, Evans, una ronda del Draft 2016 y otra del Draft 2018. Buen trade con muchos jugadores implicados y sin ninguna compensación económica por parte de ningún equipo, pero trade en el que, a mi parecer, sale ganando Brooklyn.

Tras este trade, todos enloquecimos pensando en el quinteto inicial que podrían tener los Nets para la próxima temporada: Deron Williams, Johnson, Pierce, Garnett y López. Un jugador por posición, un equipo a tener muy en cuenta y que puede plantar cara a cualquier equipo de la NBA y lo más importante, puede ser de los 3-4 mejores equipos de su conferencia, la Este.

Pero claro, con nombres no se ganan partidos. Tienen un equipazo pero hay que saber gestionarlo, trabajo que tendrá que llevar a cabo Jason Kidd, el entrenador de Brooklyn a partir del año que viene. Si Kidd lo hace bien en su primer año como entrenador haciendo que los jugadores se entiendan bien, la química sea buena y el juego aún mejor, serán un equipo muy temible.

Pensando en esto último se me viene a la cabeza el caso de los Lakers este año que ha terminado: Fichan bien en verano y tienen un equipazo (Nash, Bryant, World Peace, Gasol y Howard) pero o bien porque la química no era buena, o bien porque no se entendían tampoco en la cancha, ese proyecto fracasó. Y no hay más, proyectos como este que acabo de nombrar de Lakers o el de Nets son proyectos que prometen, pero proyectos con los que, a pesar de tener grandes nombres, te la juegas. Tiras la casa por la ventana y solo puedes esperar a que salga bien, son proyectos a muy corto plazo (1-2 años máximo), poco tiempo en el que o bien los jugadores se compenetran bien y triunfan, o todo lo contrario y se la pegan. Todo o nada, tienes una bala y dos opciones: Matas o fallas. Pero seamos sinceros, la fallen o no, vamos a disfrutar con estos Nets.






Un placer, muchas gracias por leerme.
@Caminero_